Esta medida prende acabar con la equidad de nuestro sistema
educativo, reconocida por instituciones internacionales de evaluación escolar.
La Federación de Enseñanza de CCOO denuncia la propuesta del
Ministerio de Educación para sustituir el actual modelo de financiación,
permitiendo que los centros de enseñanza públicos, privados y concertados,
puedan recibir fondos públicos si presentan y ponen en marcha proyectos
educativos que demuestren, con evaluaciones anuales, que obtienen resultados de
éxito entre los alumnos.
Esta medida, que se aplicaría a través de los denominados
Programas de Mejora de la Calidad Educativa contemplados en el anteproyecto de
la LOMCE, pretende acabar con la equidad de nuestro sistema educativo,
reconocida por las instituciones internacionales de evaluación educativa, y
dividir la red escolar partiendo de criterios puramente economicistas y
clasistas y apelando a un concepto espurio de la autonomía escolar.
A juicio del secretario general de la FECCOO, José Campos, "es un error
tanto desde el punto de vista pedagógico como social utilizar los resultados de
la evaluación del alumnado y de los centros como criterio para determinar la
financiación de estos últimos y sin atender en absoluto a sus necesidades
reales". Según Campos, el Ministerio "abre la puerta a la desigualdad
y a la atomización de nuestra red de centros, dividiéndolos en
"buenos" y "malos", con lo cual se prescinde de la
influencia del entorno socio-cultural en el que está ubicado cada uno de ellos,
y se los califica únicamente por su nivel de "productividad", o sea,
por los resultados escolares, como si se tratasen de fábricas y no lugares en
los se educa y forma a personas en edad escolar".
José Campos advierte de que si se implanta este programa ministerial, "se
privará de los recursos necesarios a aquellos centros docentes con un elevado
porcentaje de alumnos con necesidades educativas especiales, y que son en su
inmensa mayoría centros públicos". "Como es lógico -agrega Campos-, a
estos centros les resulta prácticamente imposible competir en resultados con
los privados que seleccionan a su alumnado según su origen social".
El sindicato insiste que la iniciativa ministerial encaja en la visión
exclusivamente economicista que el Ministerio quiere imprimir a esta reforma
que pretende tramitar al margen de la comunidad educativa, sin un debate
democrático y por imposición, sin contar con la opinión del profesorado.


