sábado, 26 de abril de 2014

La Noche de Las Mil y Una Historias del Méndez ¡Así Fué!


Con la celebración del día del libro, en el Méndez, un año más hemos vuelto a disfrutar de la magia de la lectura en la Noche de las Mil y Una Historias ¡Y van cuatro!

El plan no puede ser más sencillo, compartir y convivir toda la noche leyendo hasta que los ojos se nos caigan de sueño, y ooooohhh misterio un año más se ha cumplido, pero si no te lo crees pasa y verás.

Puntuales a la cita los y las participantes van llegando al cole, con sus pijamas y sacos de dormir a cuestas, y todo un cargamento de ilusión, nervios y expectativas para derrochar y compartir con sus compañeros y compañeras.

Empezamos en el hall del colegio, donde en un gran corro damos una pincelada rápida de lo que nos dejará la noche, sabiendo que contamos sólo una parte, ya que mantener el misterio es parte fundamental de la diversión, rápido preparamos juntos las biblioteca, llevando allí las colchonetas desde el gimnasio, y colocando los sacos de dormir, para a continuación compartir la cena con las especialidades de cada casa, uhmmmm, riquísimo todo. Como siempre hubo deliciosas sorpresas como una torta del casar, de la que sólo quedó la caja, o la ya famosa tortilla de la madre de Hugo, que ya es un clásico y de la que dimos buena cuenta, bueníiiisima, entre otras muchas.

Acabada la cena, recogemos, nos ponemos el pijama, nos lavamos los dientes y a dormir… ¡¡¡Que noooooo!!!   ¡¡¡a dormir noooooo!!! Nos volvemos a juntar a la entrada de la biblioteca, para que todos y todas relajemos los nervios y la emoción, porque… ¡la Noche de las Mil y Una Historias, está a punto de empezar!

Vamos entrando a la biblioteca y nos ponemos alrededor de una mesa, en la que en unos vasos encontramos la poción sin la cual la magia de la noche no se desatará y para liberar su poder hay que beberla después de leer y recitar juntos y a oscuras el conjuro que la activa, ¡que misterioso y divertido todo! Leemos l conjuro, nos bebemos la poción a la voz de ¡ya! y así empieza la noche de los libros, cada uno ocupa un lugar en las colchonetas y se entrega a la lectura, ya sea en solitario o en grupo, compartiendo, libros, historias y compañía, hasta que las fuerzas nos aguanten.

A media noche empezamos a compartir lecturas, historias y cuentos que cada uno ha traído, leyéndolas en voz alta para que todos y todas podamos escucharlas, y entre una cosa y otra, Juan nos cuenta una historia muy inquietante y es que parece ser que el sótano del colegio se construyó sobre un antiguo cementerio de la guerra civil, pero lo más misterioso de todo es que cuando se construyó se encontraron las tumbas ¡pero nunca se encontraron los cuerpos! ¿Cómo puede ser eso? Lo que casa con testimonios de antiguos profesores y profesoras del cole que aseguran haber visto y oído cosas extrañas cuando daban clase aquí, y aún hay más, cuando hace unos días abrieron una zanja en el patio de la cocina para reparar una avería, se encontraron restos de huesos en la tierra….

Después de esta misteriosa historia a la que no sabemos si dar crédito o no, pero que nos deja con la inquietud instalada en nuestro ánimo, salíamos en grupos de 4 acertijo en mano y a oscuras por el colegio sin más luz que la de nuestras linternas a hacer la búsqueda de los enigmas sin resolver del Méndez ¡¡¡que tensión!!! ¡¡¡por que es verdad!!! cuando nos movemos de un sitio a otro del cole, se oyen ruidos y sombras de cosas pasando… ¡¡¡que luego no están!!! En cada lugar al que llegamos tenemos que buscar un enigma que una vez resuelto nos permitirá saber cuál es el siguiente sitio al que tenemos que ir, y que mal rollo cada vez que tenemos que pasar cerca de la puerta que da paso al sótano, o subir escaleras de una planta a otra, y ya tener que salir al patio, con la de puntos ciegos que hay, ¡¡¡ni te cuento!!!

Finalmente todos los grupos acabamos en la biblioteca ¡que ganas de volver!, donde nos espera un acertijo todavía más complicado que resolver, que nos permitirá averiguar que nos espera un gran descubrimiento en……¡¿el sótano del cole?! ¿Estamos locos o qué?

Finalmente sacamos fuerza de flaqueza, hacemos de tripas corazón y arropados en la fuerza y el valor que nos da el grupo nos dirigimos juntos y de nuevo linterna en mano al sótano. Cuando llegamos a la puerta del sótano todos nos paramos en seco, los primeros no avanzan y los últimos empujan por miedo a no saben muy bien que. Abrimos la puerta y descubrimos una escalera de bajada estrecha y oscura y tan larga que apenas conseguimos alumbrar el final con nuestras linternas y lentamente empezamos a descender mientras la oscuridad nos va engullendo, hasta que llega un momento en que la oscuridad es total tanto por delante como por detrás del grupo, ¡que nervios! Y además ya llevamos lo que nos parece una eternidad aquí y no hemos encontrado nada, casi que nos volvemos ¿no? Y ya venimos más tarde, ¡pero si! hay una caja misteriosa sobre una mesa, ¡¿que es?! ¡corre ábrela! Bueno mejor ábrela tú que a mí me da la risa, y además necesito las dos manos para sujetar la linterna ¿?, yo no alcanzo, mejor fulanito que está más cerca…, levantamos la tapa, no vemos nada, hay lo que parece un papel, lo levantamos y… descubrimos un fantástico tesoro de gominolas con el que celebrar nuestra gran aventura,  ¡¡¡bien!!!

Volvemos a la biblioteca con nuestro botín, que nos endulza lo que nos queda de noche que todavía es mucho, en la que seguimos leyendo, riendo e incluso como si no hubiéramos tenido suficiente por hoy, escuchando una historia de miedo del mismísimo Edgar Allan Poe que Juan le estuvo leyendo a los mayores. Así entre historia e historia, cuento y cuento, el sueño fue dejando caer a sus primeras víctimas, venciendo la resistencia y las fuerzas de los últimos a las 4:30 h de la mañana, dejándonos todavía unas horas para soñar con la magia que habíamos vivido durante la noche.

Ya por la mañana y todavía con el recuerdo fresco en nuestras mentes de los momentos compartidos hemos recogido juntos y desayunado con todas las familias que nos han traído un riquísimo desayuno y venían deseosas de conocer hasta el último detalle de las experiencias y los momentos que nos había dejado la noche en el Méndez.

Todavía antes de despedirnos, hemos podido compartir por escrito nuestras experiencias en el libro de las Mil y Una Historias, para que el recuerdo de lo vivido y lo compartido no quede en el olvido.

Y colorín, colorado, esta historia me ha…¡¡ENCANTADO!!



1 comentario:

VIRGINIA dijo...

Que afortunada me siento de haber estado y haberlo vivido, y además de tener la posibilidad de revivirlo una y otra vez gracias al reportero más dicharachero del mundo entero.
Muchas gracias Nino, hoy te quiero un poquito mas ;)
Virginia

Bienvenidas y bienvenidos

Esperamos que este blog sirva para consolidar la AMPA como espacio de encuentro entre las familias, así como para intercambiar información, experiencias, preocupaciones y expectativas respecto a la educación de nuestros hijos e hijas.