Un informe revela que, con las nuevas pruebas previstas en
la Lomce, "habrá menos titulados" en Educación Secundaria
Obligatoria.
Los directores de institutos públicos han denunciado que las
pruebas finales en 4º de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) previstas en la
reforma
del sistema educativo propuesta por el ministro José Ignacio Wert
disminuirán el número de titulados y aumentarán los índices de fracaso y
de exclusión del sistema educativo, al generar diferentes titulaciones.
Esta es una de las conclusiones del informe en el que la
Federación de Asociaciones de Directivos de centros educativos públicos (
Fedadi) analiza el
Anteproyecto de Ley de Mejora de la Calidad Educativa (
Lomce),
que se ha consensuado durante su XXVI Congreso.
Esta organización defiende un título único de Graduado en
Educación Secundaria Obligatoria (ESO), sin prueba final, al que se pueda
llegar por diferentes vías, ya que "la calidad no está necesariamente
relacionada con las pruebas finales".
Considera que la educación es un bien público y debe
priorizar el desarrollo personal del alumnado frente a otros aspectos como la
competitividad.
Para Fedadi, el Ministerio de Educación debe liderar los
esfuerzos para alcanzar acuerdos sobre
los
contenidos mínimos y, posteriormente, velar por su cumplimiento,
considerando la actual distribución
entre
el Ministerio y las CCAA de los porcentajes del currículo, consolidado
y aceptado desde hace 20 años.
Los directores consideran que el alumnado de los Programas
de Cualificación Profesional Inicial o de Formación Profesional Básica debe
tener la posibilidad de obtener un título que sea de validez universal,
además de su cualificación profesional.
En el Bachillerato consideran "imprescindible" una
mayor flexibilidad y variedad en la oferta de materias y modalidades para
posibilitar al alumnado la construcción del itinerario que le permita acceder a
los estudios posteriores que desee. Además, el título de Bachillerato no puede
estar
vinculado
a pruebas externas.
Desde la Federación Estatal de Asociaciones de Directivos se
insiste en la necesidad de un pacto en educación en el que se
comprometan los agentes económicos y sociales.